Una batería con raíz, tallo y hojas que, a través de su sistema de fluidos, es capaz de imitar el ciclo de vida de una planta y generar energía. Así es la batería biodegradable con forma de flor y basada en papel que ha sido creada en el Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y de la que ahora se publican resultados en Energy & Environmental Science. Lo cuentan en Ágora Marina Navarro, científica del Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM), primera autora de la publicación, y Juan Pablo Esquivel, Investigador Ikerbasque del Centro Vasco de Materiales, Aplicaciones y Nanoestructuras.
Una batería con raíz, tallo y hojas que, a través de su sistema de fluidos, es capaz de imitar el ciclo de vida de una planta y generar energía. Así es la batería biodegradable con forma de flor y basada en papel que ha sido creada en el Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y de la que ahora se publican resultados en Energy & Environmental Science. Lo cuentan en Ágora Marina Navarro, científica del Instituto de Microelectrónica de Barcelona (IMB-CNM), primera autora de la publicación, y Juan Pablo Esquivel, Investigador Ikerbasque del Centro Vasco de Materiales, Aplicaciones y Nanoestructuras.