Al contrario de lo que se creía, los árboles consumen metano, gas de efecto invernadero responsable de cerca del 30% del calentamiento global. La clave de esta investigación, liderada por la Universidad de Birmingham y en la que participa el CREAF, es el lugar en el que se ha medido: aproximadamente a partir de un metro, las bacterias que viven en la corteza absorben mucho más metano del aire del que se libera a la atmósfera. Josep Barba, investigador del CREAF, Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales, uno de los coautores del artículo, explica esta investigación publicada en la revista Nature, cuyos resultados corroboran un hallazgo muy importante e inesperado. Además, la gran primatóloga y divulgadora Laura Camón responde a una pregunta: ¿pueden bailar los perros?
Al contrario de lo que se creía, los árboles consumen metano, gas de efecto invernadero responsable de cerca del 30% del calentamiento global. La clave de esta investigación, liderada por la Universidad de Birmingham y en la que participa el CREAF, es el lugar en el que se ha medido: aproximadamente a partir de un metro, las bacterias que viven en la corteza absorben mucho más metano del aire del que se libera a la atmósfera. Josep Barba, investigador del CREAF, Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales, uno de los coautores del artículo, explica esta investigación publicada en la revista Nature, cuyos resultados corroboran un hallazgo muy importante e inesperado. Además, la gran primatóloga y divulgadora Laura Camón responde a una pregunta: ¿pueden bailar los perros?