Un ensayo clínico promovido por Fundación Anesvad, la Universidad de Zaragoza y la Fundación ARAID evalúa la viabilidad de reducir a la mitad el tiempo del tratamiento para una enfermedad olvidada de la piel, la Úlcera de Buruli, que afecta a miles de personas en África Subsahariana, y cuya transmisión está relacionada con entornos de aguas estancadas e insalubres. El trabajo ha sido presentado estos días durante la Primera Reunión Global de Enfermedades de la Piel Desatendidas de la OMS. Lo cuenta en Ágora el investigador ARAID Santiago Ramón, coordinador científico de esta investigación.
Un ensayo clínico promovido por Fundación Anesvad, la Universidad de Zaragoza y la Fundación ARAID evalúa la viabilidad de reducir a la mitad el tiempo del tratamiento para una enfermedad olvidada de la piel, la Úlcera de Buruli, que afecta a miles de personas en África Subsahariana, y cuya transmisión está relacionada con entornos de aguas estancadas e insalubres. El trabajo ha sido presentado estos días durante la Primera Reunión Global de Enfermedades de la Piel Desatendidas de la OMS. Lo cuenta en Ágora el investigador ARAID Santiago Ramón, coordinador científico de esta investigación.