La formación universitaria también llega a los centros penitenciarios aragoneses. Medio centenar de internos de las cárceles de Daroca y Zuera cursan actualmente estudios superiores, una oportunidad que favorece la reinserción, amplía horizontes y demuestra que la educación puede abrir nuevas puertas incluso en los contextos más difíciles.
La formación universitaria también llega a los centros penitenciarios aragoneses. Medio centenar de internos de las cárceles de Daroca y Zuera cursan actualmente estudios superiores, una oportunidad que favorece la reinserción, amplía horizontes y demuestra que la educación puede abrir nuevas puertas incluso en los contextos más difíciles.