Hay veces en las que la mano del interprete es capaz de dar un sentido especial a la música. Tomamos como ejemplo al pianista James Rhodes que actuaba hace pocas fechas en Zaragoza
Hay veces en las que la mano del interprete es capaz de dar un sentido especial a la música. Tomamos como ejemplo al pianista James Rhodes que actuaba hace pocas fechas en Zaragoza