Miseria, suciedad, violencia. Agustin Márquez firma, en "La última vez que fue ayer", una crónica de barrio en los años 90, un retrato de chavales sin esperanza, que sobreviven al día a día entre trapicheos y pequeños sueños, en un escenario de solares abandonados, perros mugrientos y una fatalidad en el ambiente absolutamente asfixiante para el lector. Pero un suceso, el atropello de uno de los protagonistas, hará que las cosas empiecen a cambiar.También han cambiado, y mucho, las cosas para Salvador Sobral, aquel chico portugués que con una balada ganó y revolucionó, al menos por un año, el Festival de Eurovisión. Él es una de las citas más mediáticas del Festival de Jazz de Zaragoza, que a partir del 14 noviembre celebrará su edición número 36. Grandes nombres, auditorios y teatros, pero también librerías y cafés, y la colaboración con el festival de cine son algunas de las claves que hoy conocemos de lo que será en pocas semanas una nueva cita con el jazz en Zaragoza.
Miseria, suciedad, violencia. Agustin Márquez firma, en "La última vez que fue ayer", una crónica de barrio en los años 90, un retrato de chavales sin esperanza, que sobreviven al día a día entre trapicheos y pequeños sueños, en un escenario de solares abandonados, perros mugrientos y una fatalidad en el ambiente absolutamente asfixiante para el lector. Pero un suceso, el atropello de uno de los protagonistas, hará que las cosas empiecen a cambiar.También han cambiado, y mucho, las cosas para Salvador Sobral, aquel chico portugués que con una balada ganó y revolucionó, al menos por un año, el Festival de Eurovisión. Él es una de las citas más mediáticas del Festival de Jazz de Zaragoza, que a partir del 14 noviembre celebrará su edición número 36. Grandes nombres, auditorios y teatros, pero también librerías y cafés, y la colaboración con el festival de cine son algunas de las claves que hoy conocemos de lo que será en pocas semanas una nueva cita con el jazz en Zaragoza.