La Torre de Babel se abre los viernes a autores noveles y artistas emergentes, a aquellos que publican sus primeras obras, que consiguen montar su primera exposición o que debutan sobre las tablas. Serán nuestros viernes la forma de conocer nuevas propuestas que nacen en Aragón, como las de Fernando Espiau y Esmeralda Egea. Fernando Espiau, ingeniero zaragozano, ha aprovechado la pandemia para dar por fin el último impulso a un proyecto que empezó hace más de 20 años y en el que juega con la ficción en LA ISLA HERIDA. Esmeralda Egea se ha formado en talleres y escuelas de escritura, observa lo cotidiano y lo plasma en relatos que ahora publica en Relatos de café, un conjunto de historias que beben de lo corriente y giran hacia lo extraordinario.
La Torre de Babel se abre los viernes a autores noveles y artistas emergentes, a aquellos que publican sus primeras obras, que consiguen montar su primera exposición o que debutan sobre las tablas. Serán nuestros viernes la forma de conocer nuevas propuestas que nacen en Aragón, como las de Fernando Espiau y Esmeralda Egea. Fernando Espiau, ingeniero zaragozano, ha aprovechado la pandemia para dar por fin el último impulso a un proyecto que empezó hace más de 20 años y en el que juega con la ficción en LA ISLA HERIDA. Esmeralda Egea se ha formado en talleres y escuelas de escritura, observa lo cotidiano y lo plasma en relatos que ahora publica en Relatos de café, un conjunto de historias que beben de lo corriente y giran hacia lo extraordinario.