El pasado cambia con el presenta, la forma de ver el pasado, de entenderlo, depende de la perspectiva del presente. Nos lo cuenta hoy Lourenzo Fernandez Prieto, catedrático de historia en la Universidad de Santiago y miembro de un grupo de trabajo que apuesta por una nueva visión historiográfica, por ampliar el foco, por escuchar a los vencidos, a las voces silenciadas, a los que no firman tratados y nunca hasta ahora habían aparecido en los libros.Pero el pasado también depende de los recuerdos personales, de las situaciones vividas. Las memorias, la autoficción o la inspiración en el pasado son fuentes literarias inagotables. Hoy, presentados dos propuestas de dos autoras noveles que, desde la experiencia de lo vivido plantean su visión personal de la posguerra. Ana María García Terrel firma La hija del comisario, memoria de la posguerra en Soria, un libro de memorias sobre su infancia y juventud.
El pasado cambia con el presenta, la forma de ver el pasado, de entenderlo, depende de la perspectiva del presente. Nos lo cuenta hoy Lourenzo Fernandez Prieto, catedrático de historia en la Universidad de Santiago y miembro de un grupo de trabajo que apuesta por una nueva visión historiográfica, por ampliar el foco, por escuchar a los vencidos, a las voces silenciadas, a los que no firman tratados y nunca hasta ahora habían aparecido en los libros.Pero el pasado también depende de los recuerdos personales, de las situaciones vividas. Las memorias, la autoficción o la inspiración en el pasado son fuentes literarias inagotables. Hoy, presentados dos propuestas de dos autoras noveles que, desde la experiencia de lo vivido plantean su visión personal de la posguerra. Ana María García Terrel firma La hija del comisario, memoria de la posguerra en Soria, un libro de memorias sobre su infancia y juventud.