Alberto Acerete vino hace unos meses a la Torre de Babel para presentarnos Nunca, digas, casa, un poema río absolutamente aterrador. El, nos contaba entonces que cada proyecto literario es una nueva aventura y que precisamente concibe su faceta de escritor como un reto y una oportunidad de reinventarse en cada obra. Prueba de ello es su última publicación, Todos volvemos, una novela narrada a través de la voz de Gabriel, un chaval de trece años que cuenta sin tapujos las miserias de la vida cotidiana en un pueblo al que juraron no volver.
Alberto Acerete vino hace unos meses a la Torre de Babel para presentarnos Nunca, digas, casa, un poema río absolutamente aterrador. El, nos contaba entonces que cada proyecto literario es una nueva aventura y que precisamente concibe su faceta de escritor como un reto y una oportunidad de reinventarse en cada obra. Prueba de ello es su última publicación, Todos volvemos, una novela narrada a través de la voz de Gabriel, un chaval de trece años que cuenta sin tapujos las miserias de la vida cotidiana en un pueblo al que juraron no volver.