La religión y la espiritualidad siempre han estado íntimamente ligadas a la música. Desde las civilizaciones más ancestrales hasta hoy en día la música ha sido un vehículo por los seres humanos para trascender y buscar la comunión con las divinidades. A través de las canciones se elevan alabanzas y súplicas, unas veces de forma exultante y festiva, otras de un modo solemne o doliente. En los intocables buscamos esa espiritualidad desde el vértice más pop.
La religión y la espiritualidad siempre han estado íntimamente ligadas a la música. Desde las civilizaciones más ancestrales hasta hoy en día la música ha sido un vehículo por los seres humanos para trascender y buscar la comunión con las divinidades. A través de las canciones se elevan alabanzas y súplicas, unas veces de forma exultante y festiva, otras de un modo solemne o doliente. En los intocables buscamos esa espiritualidad desde el vértice más pop.